Ella, que siempre estuvo orgullosa de su mano derecha, hace poco renegó de la misma. Demasiados mimos acabaron por volverla estéril. La izquierda, en cambio, le engendró un poema. Y qué poema señores míos!! Qué poema!! Las cosas más absurdas de una mujer zurda Claro que yo también quise ser princesa y el centro de... Leer más →
La Alicia que yo conozco
Mi tía se llama Alicia y, como el personaje del libro, vive en su propio País de las Maravillas. A veces se atolondra como la niña y se preocupa por el conejo: ¿llegará a tiempo a su destino? ¿Por qué lleva ese chaleco? En el castillo de la Reina Blanca tiene su morada y aunque... Leer más →
Las mensajeras del cielo
Siempre he creído que las estrellas fugaces son piedras vivas que aran los ángeles en el cielo. Cada deseo que les pedimos se convierte en piedra nueva y así es como se reproducen. Los ángeles, encargados de alimentarlas con sueños, las dejan escaparse de vez en cuando para enterarse de los secretos terrestres.
Llueve
Llueve. Y la verdad no me gusta. El cielo se encapota y parece que los de arriba están furiosos con los de abajo. Yo tengo miedo. La lluvia, de un modo u otro, me pone triste... medio nostálgica. Siempre me han parecido lágrimas esas gotas frías. Ahora, afortunadamente, nadie me mira, puedo buscarlo. Seguro andará... Leer más →
El Liebster pa’ mí
He recibido un premio, el Liebster award, y ando por la nubes. Rosana, la que siempre anda repitiendo pronombres personales, me nominó y desde entonces estoy tratando de decidirme cómo agradecerle: si con Nutella o con un post/ola. En fin… creo que le regalaré las dos cosas. Tengo que admitir también que mi queridísimo señor... Leer más →
El rescate
Vamos, me dijiste, y me tomaste la mano. Yo salté. A lo lejos quedaron los negros volcanes y aquellos hombres muertos que nos perseguían. La caída, como si de un film se tratara, no se detuvo de golpe. El vacío fue disolviéndose lentamente y entre tus brazos desdibujé a la muerte. -Tengo miedo de los... Leer más →
Ser o no ser
Entre María y Ann se coló me coló una duda. Ann (la rubia, la dispuesta) defendía a capa y espada la fidelidad. María, por supuesto, militaba del otro bando. Hoy reproduzco íntegramente las razones de la pelirroja. Quizás otro día les detalle las de Ann. Soy infiel, irreverentemente infiel, sin complejos ni dudas. Soy infiel... Leer más →
Las nuevas armas de Cupido
Las cosas bellas (decía mi abuela) de alguna manera nos dejan heridas. Por eso desconfío de los regalos simples. Los libros, tan aparentemente inocentes, esconden entre sus líneas balas perdidas. Ya Cupido, declarado ecologista, no anda por el mundo malgastando flechas. Según los chismes divinos firmó, hace muy poco, un contrato con la Smith &... Leer más →
R.I.P
He pecado Gravemente. He muerto un sueño. Descalza, Sin hacer ruido, Me lo metí entre las piernas.
El dilema del ser
Éramos tan pocos aquella noche que a la vez creábamos un ejército. Éramos voces que contaban memorias y memorias que contaban historias. Éramos la sonrisa ausente de nuestros padres, el beso cansado de nuestros abuelos, la caricia dulce de nuestras madres… el abrazo forzado de nuestros muertos. Éramos los amigos que no se fueron. Éramos... Leer más →