Agosto

Andrea, la hija del gobernador, era una niña dulce. Pecosa y flacucha, como renegando su clase, gustaba correr su potrillo blanco todas las tardes. Andrea fue una niña dulce hasta aquella noche de agosto. La hija del gobernador nunca había visto morir a un hombre. Nadie le había explicado el misterio de la sangre y... Leer más →

Loquillos semi-desnutridillos

Nosotros éramos una banda de flacos (casi flecos) semi-desnutridos que cubríamos las equinas. La única niña era yo. Aunque, si hablamos en términos adecuados, debería aclarar entonces que la única que tenía “cara de niña” era yo. Si me veías de lejos me confundías. Hace poco un vecino me recordaba lo maldita que podía ser.... Leer más →

El elixir de la vida

La edad se ve en el rostro y se lleva en el alma… y hoy descubrí por qué. La clave de la juventud es la capacidad de asombro. Cuando nacemos y abrimos los ojos por primera vez todo nos parece nuevo, cada segundo que pasa nos maravillamos por algo y la vida nos parece muy... Leer más →

El naufragio

Aquel barco de papel naufragaba en la distancia mientras las olas lo iban engullendo despacio. Primero fue una pequeña la que le lamió la proa y luego otra, un poco más grande, lo inclinó hacia babor. Sólo las velas se distinguían entre la espuma que salpicaba a los marineros hasta que, lentamente, estas también desaparecieron.... Leer más →

La niña de los colores

Aquella muchacha veía en colores y por supuesto, como todas las personas que son diferentes, vivía encerrada en un manicomio. Yo la conocí un día que fui a visitar a mi otra abuela y me encantó su manera de ver la vida. Hay locuras preciosas, tan coloridas que no vale la pena volverse cuerdo. Y... Leer más →

Awww

Él tomó aquellas diminutas manitos entre las suyas y el corazón me dio un vuelco. Tanta ternura no podía caber en un solo gesto, no era posible. Lo único que recuerdo es que la bebé cerró los ojos y en una carcajada hermosa se dejó caer entre los bracitos que la esperaban expectantes. Él tendría... Leer más →

Inocencia

Podíamos haberlo tenido todo… Podíamos haber sido felices para siempre. Podíamos habernos casado y tener una familia con  2 niños. Podíamos haber hecho parrilladas y habernos comprado una casa grande. Podíamos haber sido la maestra y el doctor que soñamos siempre. Podíamos haberlo tenido todo… pero crecí y los sueños se me esfumaron.

Hay nombres y nombres…

... Hay padres y padres. Personalmente pienso que el título del post y la primera oración están muy relacionados. A ver... para entrar en tema. Conozco a alguien (no voy a ser tan chismosa de decir quién) que conoce, en su trabajo, a una inocente muchacha de pelo crespo y ojos marrones llamada Juana Berta.... Leer más →

El mejor amacecer

  Ella siempre soñaba con amaneceres... Nunca lograba levantarse a tiempo para ninguno, el sol se le adelantaba y siempre llegaba de última a la meta. Aquella niña de ojos marrones no lograba ver el sol... al menos nunca a tiempo. Hasta un día. Aquel día en que nació su hermano vio sus 2 primeros... Leer más →

El país de Nunca Jamás

¡Cuánto diera por volver a soñar con Peter!... hace años que su sombra no visita mi cuarto. Desde que dejé de creer en las hadas, Campanita se ha vuelto débil y no puede viajar. Y como a Peter no le gusta dejarla sola (ya saben, Campanita es muy traviesa), no viene a visitarme. No importa... Leer más →

Blog de WordPress.com.

Subir ↑