Primero: hay que leer como se debe, con el libro apoyado en las piernas de un cuerpo (o en la espalda, da igual el caso) mientras de la boca van brotando las palabras en alta voz. Segundo: para leer correctamente hay que hacerlo (ojo) con la piel desnuda, con el pelo suelto… tanteando, como Braille,... Leer más →
Urgentemente
Escarbar en las carpetas antiguas de un disco duro olvidado puede traer sorpresas. Hoy, por ejemplo, me reencontré con Henry Miller y esas magníficas cartas que le escribía a Anaïs. No pude menos que beberme los textos y desear encontrarme (nuevamente) en un delirio permanente. Necesito vibrar, como las cuerdas de un violín, que me... Leer más →
Diferencia de criterios
...He says, Son can you play me a memory I'm not really sure how it goes But it's sad and it's sweet and I knew it complete... La música le brotaba de los dedos como si en vez de clavijas tocase a una mujer. Yo suspiraba. Tenía las manos largas de las que hablan los... Leer más →
Él
Me palpa las piernas y las divisa horizonte; me desteje el pelo y lo vocea nido. Me besa los labios espuma, me pinta en el cuerpo lienzo… todo sustantivo me nombra, toda palabra me descubre. El adjetivo que usa es un golpe. Impostergable. Así me ha descrito.
Notas de mujer
Hacía ya un tiempo que no soñaba... ya no se me dibujaban en la memoria cuerpos desnudos y no me despertaba con esa urgencia que hace cruzar las piernas. Ya los contornos lúdicos no se me aparecían en espejismos. Y estaba triste. De alguna manera María se las había arreglado para esconderse y desaparecer de... Leer más →
Las manos largas
Tengo que confesarlo, las manos largas son mi fetiche. Incluso una vez, hace ya algún tiempo, comencé a salir con un hombre sólo por sus manos. La manera en que el cigarrillo se gastaba entre sus dedos me fascinaba, era como ver consumirse una hoguera en el horizonte… Así de largas eran sus manos. Todavía... Leer más →
Llueve y yo escucho un tango
El tango se hizo para hacer el amor. Así, categóricamente. Escuchar a Piazzolla a oscuras, en una cama, es el mejor juego preliminar. Humedece sólo pensar en la cadencia de las notas. Las quejas del acordeón argentino, cuando son arrancadas por una mano firme, se asemejan, sutilmente, a los gemidos de una mujer en celo.... Leer más →
Mujer cambiada
La que entró de puntillas a aquella cama y se desvistió con el pudor de una niña, no fue la misma hembra que, terminado el acto, agarró su alma y salió de prisa. Sólo quedó de su historia un poema... Sólo estos versos de la Vilariño. Después Es otra acaso es otra la que va... Leer más →
Castigo divino
En los tiempos de Dante, los casorios no eran a lo porque sí, había que hacer lo que mandaban los padres, la iglesia, el rey… incluso hasta el copón divino -por eso la tasa de infidelidad era tan alta. Sin embargo, según cuenta Marco Denevi, hasta Dios (un tipo omnipotente) podía ser engañado. Uno de... Leer más →
Fantasía masoquista
Sus letras poseen, tengo que admitirlo, el poder del exorcismo. Sus oraciones amarran a las patas de la cama mis sensaciones y las vapulean, sin misericordia, arrancándole las palabras. He sido violada una y mil veces por sus historias. No me arrepiento. Si soy sincera… lo he disfrutado.