Navegando

Ann es una de esas muchachas cursis que van por la vida esperando enamorarse de cualquier extraño. Ella cree (aunque no lo diga) en esa locura llamada, absurdamente, amor. Es de las que quiere una boda blanca, con el vestido, el cake y las damas de honor incluidas. Es de las que se emociona por una flor y llora por un poema. La que no puede ver Sweet November sin derramar una lágrima, la que jamás engañaría, la que nunca miente…

Menos mal que María, que es todo lo contrario, usualmente es la que está al mando del timón.

30 comentarios sobre “Navegando

Agrega el tuyo

  1. «Vida absoluta.
    Hay cierta monja que nunca azoro,
    hay cierta puta
    aquí en mi carne. Con ambas lloro.» Carilda

    supongo que el balance entre ambas sería lo mejor…

    ps: al camarero cuando aparezca… gané.

  2. Los que no lloran por un poema, ni se emocionan por una flor, también se enamoran, antes o después.

    Puede que entonces se emocionen y lloren, o puede que no. Pero se enamoran.

    Love happens.

    Saludos.

  3. aparecí fugazmente, izma: un día miraré los ojos de mar a 15 centímetros de los míos, fijamente, por dos minutos… si puedo ver eso que dices, vengo y te digo que has ganado… por ahora, creo que maría timonea un barco sin dr jekyll…

  4. si te contamos no vale porque puedes inclinarte por alguno de los dos lados y para ser imparcial es mejor que sigas en la ignorancia sobre el caso… algún día me van a tener que contar, dices… yo te repito: un día miraré por 2 minutos fijamente tus ojos y será suficiente, entonces serás la primera -y quizás la única- en saber que perdemos y ganamos izma y yo…

    datos técnicos:
    – sin testigos
    – distancia máxima requerida entre los ojos: 15 centímetros…

  5. si te contamos puedes prepararte y puedo perder, pues por solidaridad feminista te asociarías a izma y no quiero influencias, auqnue en mi mensaje anterior casi que lo dije directamente… algún día me van a tener que contar, dices… un día miraré a tus ojos por dos minutos y eso será suficiente… entonces serás la primera y quizás única en saber qué jugamos izma y yo…

    datos técnicos:
    – sin testigos…
    – distancia máxima entre tu mirada y la mía: 15 centimetros…
    – tiempo mínimo indispensable: 2 minutos…

    1. bueno camarero… veo que regresas directamente aquí… qué falso eres! 😉

      si tengo yo razón, se alegrará de enterarse… si la tienes tu, será un fiasco para ella…

  6. regresé directamente a ti, lo que pasa es que tú necesitas moderación y lo que le dejo a mar sale inmediatamente pero nunca voy a otro lugar antes que a tu blog, incluso abro el tuyo antes que el mío… tú eres mi ángel de la guarda… no se sabe, querida, con cuál se alegra o con cuál se fiasca… no sabemos quién es mar… aquí todo es una especulación hasta que las olas no choquen con la roca y se sepa si la acaricia o la golpea…

  7. mar… antes de tu último mensaje hay uno de izma y luego dos míos, puedes borrar el primero de los míos… fue un error de mi conexión que es tan absurdamente lenta que me hizo pensar que el primero no salió publicado… de todos modos, el segundo quedó mejor…

    una promesa es una promesa, mar… pero primero debo saber si estás de acuerdo, no?… y que digas públicamente si me vas a recibir… así todo estaría cerrado…

    1. Bueno… Ann y María son medio hermanas, a veces se intercambian el timón.
      Y en cuanto al camarero… sí, que primero le escriba a Izma (que se pone celosita). 🙂

Replica a Leydi Torres Arias Cancelar la respuesta

Blog de WordPress.com.

Subir ↑