Galeano

Hoy es un día de reencuentros… lo presiento. Hoy los veré de nuevo y voltearán a verme, les haré las mismas promesas que nunca cumplí y ellos responderán con aquellas frases que ya escuché en el pasado. Como tantas otras cosas me hablarán de su estado, de los meses sin vernos, de los besos gastados, de la cama, del sexo… de la magnífica historia del mundo de Galeano.
Y yo, para no ser menos… les contaré a mis amigos cómo me conquistaron, con la música de Mozart y este cuento de marcianos…

El mundo

Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.

A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.

– El mundo es eso – reveló -. Un montón de gente, un mar de fueguitos.

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

26 comentarios sobre “Galeano

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  1. de la cama, del sexo, de los besos gastados y tú que eres una mujer que cuando se acerca te enciende (supongo, aunque creo que no debería suponer, pero lo hago con mucho respeto), me pregunto que con tal historia, como no caer seducido, conquistado/a. cómo resistirse…un beso querida

  2. genial Eduardo Galeano, gracias a ti por recordarme que existe el Libro de los abrazos,
    lo que mas me gusta de ese «abrazo» es «pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende»

  3. Y cuando ese fuego arde…el mundo se para para contemplarlo aunque resulte hasta curioso. Lo contempla con envidia…Ya que….Brilla como supernova. Cuidate y arde, con quien quieras y no con quien puedas. Un besazo.

    Por cierto, hace días intenté ponerte un comentario en un post titulado naufragio y no me salia la opción. Sigue sin salir….

    1. Eso de brillar como supernova me parece un comentario muy lindo, gracias
      En cuanto al de Naufragio, bueno, hay varios comentarios en ese post, trata de nuevo a ver qué pasa.
      Otro beso para ti.

  4. Es preciosa la imagen y, a pesar de que podría parecer ficción, es muy posible que nuestra ceguera en lo referente al mundo de los sueños nos impida ver esa hermosa secuencia de fuegos de mil colores; almas que se cruzan, todas son distintas, pero todas comparten ese fuego que nos abrasa el alma.
    Creo que es el amor el que dicta el tamaño del fuego: cuanto más ames, más brillas.
    Preciosa entrada, amiga mía; has enriquecido mi imaginación.

    1. José, no sé si tu imaginación será más rica, lo que te aseguro es que mi blog, con cada comentario que dejas, se vuelve millonario.

  5. Pues sí José, uno se pone, intenta poner algo con el mínimo valor y nada, vienes tú y sueltas lo que sueltas, haciendo sangre de mi incapacidad, anda, que ya te vale 😀

    Ya corté el pelo a la perra, así que a mi sitio.

      1. No, celoso jamás, es envidia sana, yo te quiero de una manera en la que me da igual quien más te ame, o quien comparta ratos contigo, es amor en plan veneración absoluta 😀

        Es más, me alegro de que te brinden palabras tan bonitas, te las mereces mi niña.

  6. Bello, el primer abrazo que recibí de este libro mágico, y de Galeano, fue esta misma historia, mariposas para ti… sabes, esta semana sale en nuestro periódico uno de tus post, tenemos una página cultural mensual que se llama La hendija, y hasta allí llegaron tus pedacitos de mar

    1. Wao, tremendo honor colarme en la publicación, gracias Mariposa, espero que las olas sigan llegando hasta a ti.
      Por otra parte te confieso que este es uno de los cuentos que más me gusta de Galeano… me trae recuerdos bonitos. Quién sabe? a lo mejor todos somos fueguitos de verdad.

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