El asalto

Aquellas manos largas le recorrieron cada centímetro de su cuerpo; yo lo vi. Su boca desapareció entre sus muslos y con cada beso nieblas oscuras ensombrecieron sus ojos.

Fue como presenciar un asalto. Él, como galera pirata, desembarcó en la orilla y saqueó la villa, dejando apenas el rastro encendido de su presencia. Ella, convertida en espuma, se volcó en cubierta y engulló entre sus olas aquel botín robado al tiempo. Fue una lucha cruenta. Piratas y ondinas se abalanzaban entre si y se arrancaban la piel a tiras. No se dieron tregua.

Al final de la batalla solo quedaron pañuelos mojados y alguna que otra hebra rojiza que, dejada al azar, logró avanzar hasta la orilla.

13 comentarios sobre “El asalto

Agrega el tuyo

  1. es de la mejor prosa poetica que he leido, de repente me hicistes recordar a Subiela,,, estoy seguro de que si el lee este post le encantaria,,

Replica a Dessjuest Cancelar la respuesta

Blog de WordPress.com.

Subir ↑