De vuelta a casa, cuando el humo de los cigarrillos me envuelve en una nube gris, desaparezco. Me cubren la escapada minutos silenciosos que se le corren al tiempo.
La ventana de mi cuarto no hace ningún sonido cuando me marcho. Es mi cómplice.
un espacio para echar a navegar ideas…
De vuelta a casa, cuando el humo de los cigarrillos me envuelve en una nube gris, desaparezco. Me cubren la escapada minutos silenciosos que se le corren al tiempo.
La ventana de mi cuarto no hace ningún sonido cuando me marcho. Es mi cómplice.
Mar: a mí no me engañas con el viejo ardid de un cigarro. ¿Qué será ese humo alrededor tuyo… smog sobre el Támesis o la llamada de auxilio de olas incendiadas?
Siempre adivinando dolores querido Enrique… olas de fuego esta vez… de fuego y de cenizas.
yo quisiera estar viendo a traves de tu ventana antes de que te marches y ser tu cómplice
No… tendría que salir del cuarto escondiéndome también de ti.
No soy malo, para que esconderse de mi
Precisamente por bueno me escondería.
aqui en la ventana asomada. saludo, precioso
Gracias por la ojeada a estas olas… eres bienvenida de nuevo cuando quieras.
ventana, humo, cómplice? cada día estás más loca. Pero mientras seas una loca feliz y no acongojada… te quiero.
Una loca feliz??? eso ya no es redundancia??? 😀