Él, que conoce mis debilidades, desnudó sus manos y las metió lentamente en aquella mezcla pastosa que asomaba desde la cocina. No pude resistirme. De uno en uno le devoré los dedos.
un espacio para echar a navegar ideas…
Él, que conoce mis debilidades, desnudó sus manos y las metió lentamente en aquella mezcla pastosa que asomaba desde la cocina. No pude resistirme. De uno en uno le devoré los dedos.
Uhmmm me ha entrado hambre, de tobillos, rodillas, dedos y muñecas 😉
bueno, aleje la nutella de la susodicha.
O no.
buen punto 😉
Entonces, ¿ese es el hombre de manos mutiladas que acabdo de ver en La Habana?
Puede ser… eran unos dedos largos exquisitos.
eres como esos bichos que usan su saliva y soplan para anestesiarte mientras te comen los dedos?
esos no son los ratones?? jummm!!
no se, no hay mas bichos que hacen eso tambien?
ni idea 😦
mmm, bueno, en realidad pensaba en bichos mas exóticos cuando escribí eso
Menos mal!