Oli

No puedo evitarlo, cada 23 de diciembre busco insistente un clavel blanco en todas las florerías (casi nunca aparece) y termino en aquella ciudad gris, negra y blanca regalando los pétalos mientras le cuento una historia. Hoy serían 105, hace 5 que no está y me niego a soplar las velas por miedo a que... Leer más →

Para evitar terremotos

Él vivía dentro de mí -me confiesa María- tenía una cama cómoda dentro del pecho y todos los días lo acariciaba antes de dormir. Se despertaba con el barullo que hacía el corazón al irse a trabajar y luego bajaba hasta la barriga para que sus mariposillas le cosquillearan la cara. Eran Monarcas las que... Leer más →

Tacones cercanos

Primero fueron los hombres y, aunque no queda claro de dónde salieron los primeros, parece ser que fueron usados por actores de la Grecia antigua y se llamaban "kothorni".  Datan alrededor del siglo II AC y  los tacones eran hechos con suelas de corcho de madera y medían entre 8 y 10 centímetros. Durante la... Leer más →

Porque hay textos necesarios

¡Qué niña más bonita! Eres una princesa. Dale un beso a la amiga de mamá, me da igual que no quieras. No te preocupes si los niños te tiran al suelo, es que les gustas. ¡Qué graciosos los niños, levantándoles las faldas! Son cosas de niños. No seas tan bruta jugando, pareces un niño. Las niñas mayores no lloran. Tienes que ser buena. Las señoritas no gritan. Calla. Mira qué guapa, con tu pelito arreglado. Si te ven jugar con los chicos te llamarán marimacho. Qué bonita eres. Las niñas son muy complejas. No te preocupes si te tratan mal, es que te tienen envidia. Las niñas sois más listas, ellos siempre juegan, mientras que vosotras estudiáis. Deja de quejarte....

Teleporn

Y él, que no sabe que lo escucho, levanta el teléfono y le suelta: Ayer me calenté mucho pensando en ti. Ella (supongo) le debió contestar algo subidito, porque acto seguido, como si de un juego de roles se tratara, colgó el teléfono, registró el bolsillo y sacó un condón. La imaginación me carcome.

Porque no se vuela con el cascarón

Y viene la serpiente a morderme el tobillo, a inyectarme, maliciosa, su veneno dulce. La piel comienza a transpirarme, los ojos a cerrarse, la boca a abrirse. Una corriente me sacude el cuerpo y caigo al piso con el mismo estrépito que un dique al partirse. Muriendo voy, poco a poco, arrastrándome tras sus colmillos.... Leer más →

Impotencia

A veces una se levanta con el llanto atorado en la garganta. Y no importan los abrazos o la luz que se cuela por la ventana, de cualquier manera las lágrimas se desbordan. A veces, simplemente, no se sabe por qué se llora y, como si de una jugarreta cruel se tratara, comienzan a llegar... Leer más →

El maquinista

Iba de un cuerpo al siguiente con la velocidad de un tren japonés. Jamás se detenía en la misma parada y cambiaba de vagones como se cambia de camisa. Las pasajeras, al saberlo cerca, escondían sus cabezas detrás de periódicos nuevos y, como la técnica nunca funcionaba, los rieles se iban amontonando de boletines y... Leer más →

Sobre una canción de Sabina

Él y yo teníamos un contrato libre. Su cuerpo me pertenecía las horas que estuviéramos juntos y, fuera de eso, le pertenecía a otras. Yo estaba de acuerdo. Mientras mi pedazo de mundo no se mezclara con otros nombres, no me importaba (nunca he sido celosa). Me bastaba su manera de mirarme cuando me tocaba;... Leer más →

El resto del mundo da igual

La vecinita de al lado tiene apenas 5 años y, como niña al fin, siempre tiene las mejores respuestas. Ayer, mientras su cansado padre intentaba explicarle a la abuela -citando a Buena Fé- que “por un instante de ser feliz, alguien tiene que pagar”, ella, con toda la desfachatez que la caracteriza, soltó: Tú sé... Leer más →

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