Un vecino del ingenio dice que Dorita es mala, para probarlo me cuenta que es arisca y malcriada y que cien veces al día todo el batey la regaña. Que a la hija de un colono, le dio ayer una pedrada, y que la del mayoral le puso roja la cara, quién sabe con qué... Leer más →
Teorema de la manzana
Ana María Shua, que no es ni matemática ni física (ni siquiera botánica), ha dado la descripción perfecta de los inicios de la manzana. Su teorema, mal llamado en algunos círculos microrrelato, apuntala las bases del pensamiento lógico. Su silogismo es el epicentro mismo de la comunidad científica. La flecha disparada por la ballesta precisa... Leer más →
Las Autoridades Sanitarias advierten que «Fumar puede matar»
Mis pupilas me advierten que puedo morir, morirme, por abrir los ojos. Mi corazón me advierte que puedo morir de soplo y resoplo, de esfuerzo, por encontrar algún valor honesto al que agarrarme y no encontrarlo. Mi conciencia me advierte que puedo morir de un ataque de cobardía de tanto mirar para otro lado. De... Leer más →
A ponerse las botas
Me puse las botas –de la manera más literal posible. Me calcé un par color aceituna y salí a comerme la Habana. ¿Por qué? Pues muy simple... las botas son, dándole un uso sentimental a la palabra: rudas. Usarlas te hace sentir como si todo el poder del mundo cupiera bajo esas suelas toscas. La... Leer más →
Por ella
Hay dos días al año en los que me embarga una infinita tristeza. Hoy es uno de ellos.
El amor según Martí
Se va por la tierra andando como extraño y como loco, buscando seno donde reclinar la cabeza, labios donde poner los labios, hogar en que dar calor al corazón. Y se halla, y todo es bello de repente, y se abandona el espíritu a los placeres de la confianza, germen caliente reanima el perezoso jugo... Leer más →
Canciones balas
Hay canciones armas -me confiesa María. Hay canciones balas. El otro día, por ejemplo, me dispararon una ráfaga. Uno de los proyectiles me voló la boca, me mató las palabras. Por una vez en mi vida no supe qué decir, mejor dicho, no fui capaz de decir. El autor del crimen, uno que yo consideraba... Leer más →
Mi querido Odiseo:
Hoy, rebuscando versos para el miércoles, descubrí a Claribel Alegría. La nicaragüense de 1924 (he de admitirlo) me cautivó. Ha publicado una veintena de libros de poesía y narrativa así como muchos testimonios históricos. En 1978 obtuvo el premio Casa de las Américas por Sobrevivo, y en el año 2000, el Premio de Poesía de... Leer más →
Con los hilos de la luna
Mi abuelo llegó en un barco, pero se trajo la luna dibujada en un pañuelo que un día colgó en mi cuna. La inmensa luna diamante era la mejor fortuna que acompañó al emigrante de aquella España lorquiana y dura. Cantaba con ese acento que tanto lo distinguía, risueño me revelaba la copla que así... Leer más →
Urgentemente
Escarbar en las carpetas antiguas de un disco duro olvidado puede traer sorpresas. Hoy, por ejemplo, me reencontré con Henry Miller y esas magníficas cartas que le escribía a Anaïs. No pude menos que beberme los textos y desear encontrarme (nuevamente) en un delirio permanente. Necesito vibrar, como las cuerdas de un violín, que me... Leer más →