Enfatizando

Cuando se pone el sol cerca del mar y las nubes se vuelven algodones de azúcar, de vez en cuando (énfasis en de vez en cuando) me da por pensar en ti. Entonces recuerdo tu rostro -nunca el color del cabello- y aquella camisa blanca  que cierta noche le dio por saltar un botón... Ya lo... Leer más →

El cielo de La Habana

Y hoy me da por mirar arriba y me sorprende el cielo... y recuerdo aquella cita de la Almudena, y me la apropio. Qué grande es el cielo aquí... es una extensión infinita de un azul tan puro que desprecia el oficio de los adjetivos, un azul mucho más azul que el azul cielo, tan... Leer más →

El naufragio

« La gente buena tiene que sufrir, tiene que medio morirse siete veces para tener algo bueno que contar, y tiene que caminar y caminar para que entienda que moverse es importante si no quiere que lo alcance el polvo, y tiene también que aprender todo de primera mano y a la mala, porque tiene... Leer más →

Porque hay textos necesarios

¡Qué niña más bonita! Eres una princesa. Dale un beso a la amiga de mamá, me da igual que no quieras. No te preocupes si los niños te tiran al suelo, es que les gustas. ¡Qué graciosos los niños, levantándoles las faldas! Son cosas de niños. No seas tan bruta jugando, pareces un niño. Las niñas mayores no lloran. Tienes que ser buena. Las señoritas no gritan. Calla. Mira qué guapa, con tu pelito arreglado. Si te ven jugar con los chicos te llamarán marimacho. Qué bonita eres. Las niñas son muy complejas. No te preocupes si te tratan mal, es que te tienen envidia. Las niñas sois más listas, ellos siempre juegan, mientras que vosotras estudiáis. Deja de quejarte....

#OperaciónRescateDelEspañol

Ayer, en una de esas conversaciones medio morbosas que mi grupo de amigos se empeña en sostener, terminamos hablando de las cosas del otro sexo -o del mismo, si ese es su interés- que nos bajan la libido. Se habló, por supuesto, de los malos olores, pasando desde los básicos como boca y axilas, hasta... Leer más →

No hay escape

Cuando aparece el desvelo -niño intranquilo- y le da por juguetear con las horas, la cabeza desacomoda su sueño  ingenuo y comienza a devorar, una por una, las letras del libro abierto que le vigila. Los poemas, muchas veces, se me convierten en carceleros. Mi olor a ti Toda mi ropa huele a cuando estabas.... Leer más →

Porque no se vuela con el cascarón

Y viene la serpiente a morderme el tobillo, a inyectarme, maliciosa, su veneno dulce. La piel comienza a transpirarme, los ojos a cerrarse, la boca a abrirse. Una corriente me sacude el cuerpo y caigo al piso con el mismo estrépito que un dique al partirse. Muriendo voy, poco a poco, arrastrándome tras sus colmillos.... Leer más →

Lección de vida

Hace poco, en Facebook, una amiga que anda leyendo uno de los textos de Almudena Grandes, posteó -no al azar sino a propósito- uno de los fragmentos del libro. Quedé con la boca abierta. Ufff... si tan sólo lo hubiera leído antes... ¿De cuántos miedos me habría disuelto, de cuántas culpas podría exonerar(los)me? Es cierto... Leer más →

Poema/quiz

Y yo... que a veces cierro los ojos para no ver las letras, que -como diría un amigo- me hago hemodiálisis del alma en ellas, les comparto los versos de un hombre eterno, que no por muerto deja de estar vivo. Uno del Wichy este jueves... que aunque no sea miércoles, cada día es perfecto... Leer más →

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