Mis pupilas me advierten que puedo morir, morirme, por abrir los ojos. Mi corazón me advierte que puedo morir de soplo y resoplo, de esfuerzo, por encontrar algún valor honesto al que agarrarme y no encontrarlo. Mi conciencia me advierte que puedo morir de un ataque de cobardía de tanto mirar para otro lado. De... Leer más →
Mi querido Odiseo:
Hoy, rebuscando versos para el miércoles, descubrí a Claribel Alegría. La nicaragüense de 1924 (he de admitirlo) me cautivó. Ha publicado una veintena de libros de poesía y narrativa así como muchos testimonios históricos. En 1978 obtuvo el premio Casa de las Américas por Sobrevivo, y en el año 2000, el Premio de Poesía de... Leer más →
Ya no tan sola con la mar
TU MIRADAQuisiera cincelar tu mirada. Grabarla al pie de mi alma. Quisiera recortar tu corazón y hacer piedra de aquel instante. Todo estaba en tus ojos: el fuego invisible de un amor imposible, el puente sin palabras de tu ansiedad. Todo estaba. Todo flotaba en tu mirada, único puerto para mi soledad. Quisiera robar aquel... Leer más →
De protagonista
Él, como si me conociera, comienza a escribir de mí. Y se inventa una historia dramática y me dibuja infiel, surrealista... mezquina. Yo, agazapada en mi esquina, lo leo. No es una historia mala la que relata, es una historia triste. Por unos instantes, me juzgo cruel.
La locura y Subiela
A veces uno lee un texto que no es nuevo en un libro nuevo (o un libro regalo), y ese texto revolotea en la memoria y uno no sabe en dónde nació. Yo me acuerdo muy bien de este. Nació hace un año, en una de esas visitas tristes a la web. Hoy, sin embargo,... Leer más →
Definición
La poesía es, entre otras cosas, el testimonio escrito de los pueblos. Por ello, el espíritu subversivo de la lírica ha sido tan temido: debería ser manejado con el cuidado con el que se manipula una orquídea o la nitroglicerina. (fragmentos del libro La astillada sombra de Sodoma)
Se nos escapó otro grande
Se fue sin despedirse, sin nada que agradecer, pensando que lo único que necesitaba con urgencia era encontrar a alguien a quien romperle la madre a cadenazos para desquitarse de su desgracia. Cuando salió del hospital, ni siquiera se dio cuenta de que estaba cayendo del cielo una nieve sin rastros de sangre, cuyos copos... Leer más →
Mensaje
Escribe Thomas Bailey Aldrich: Una mujer está sentada sola en una casa. Sabe que no hay nadie más en el mundo: todos los otros seres han muerto. Golpean a la puerta. Yo me asusto...
Dejar ir…
Por estos días ando llenándome de valor para decidir qué libros soltar en la masiva convocación que le ha dado vuelta a las redes. La verdad es que separarme de uno de mis niños me va a costar trabajo, sin embargo, como me recordaba una amiga, a veces hay que dejarlos volar para que no... Leer más →
Mi sangre fría
Me acabo de leer A sangre fría, de Truman Capote y he resuelto que si bien no tengo los impulsos criminales necesarios para eliminar a alguien simplemente por el gusto de arrebatar una vida, me solidarizo bastante con los asesinos. Y es que lo maravilloso que tiene el libro es precisamente esto: los protagonistas no... Leer más →