Él y yo teníamos un contrato libre. Su cuerpo me pertenecía las horas que estuviéramos juntos y, fuera de eso, le pertenecía a otras. Yo estaba de acuerdo. Mientras mi pedazo de mundo no se mezclara con otros nombres, no me importaba (nunca he sido celosa). Me bastaba su manera de mirarme cuando me tocaba;... Leer más →
Mujer marcada
Caminábamos tomados de la mano cuando me le acerqué al oído y le susurré que no llevaba absolutamente nada bajo el vestido. Él me miró, como si me estuviera advirtiendo por primera vez y abrió la boca... No dijo ni una palabra. Recorrimos en silencio los metros que nos faltaban para llegar al teatro y,... Leer más →
Un brindis Pornosotras
Ella, que me conoce un poco, me tacha de viciosa. Y me dice con sorna, que la repetición no cansa. ¿A mí me acusas? -le contesto sonriendo- ¡Tú guardas mil historias! Ah -responde divertida- pero entre las dos la cuenta es otra.
Lo que dijo el poeta
Yo no miento, yo hago literatura. Debería cobrarte con dinero pero me conformaré con un poco de sexo.
Don’t kill the mood, please
Mientras me retorcía en el suelo -relata María- un leve calor comenzaba a manarme de la entrepierna. Esa manera tan suya de observar mis movimientos me incitaba a restregarme los amarres sobre la piel desnuda. Su fútil idea de "secuestro" me asemejaba entonces hasta divertida. En esos instantes (lo confieso) anhelaba la continuación del acto... Leer más →
Porque fumar es un placer…
Cada memoria enamorada guarda sus magdalenas y la mía -sábelo, allí donde estés- es el perfume del tabaco rubio que me devuelve a tu espigada noche, a la ráfaga de tu más profunda piel. No el tabaco que se aspira, el humo que tapiza las gargantas, sino esa vaga equívoca fragancia que deja la pipa,... Leer más →
¿Jugamos?
Él, que me sabe caníbal... y que a veces me presiente Maga, pretende leerme (aplicando las reglas de la expresión oral) un capítulo de ese libro/morbo que escribió Cortázar. Yo, anticipándome a los acontecimientos, corro a buscar una cama ancha. Quizás, si la lectura avanza, podamos los dos destender las sábanas.
Oros viejos
Hoy volví a leerlo… hacía tanto tiempo que no me encontraba con sus letras, que me sorprendieron aquellos papeles amarillentos. Con cuidado, como si se tratase de un pequeño tesoro, fui sacándolos de uno en uno de aquel libro viejo. Me sonrojaron sus palabras. Aquellas historias mínimas, cargadas de la elocuente ternura de siempre, me... Leer más →
Según Benedetti
Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando el hombre y la mujer trataron de explicarse. En realidad, su amor no era sencillo. Él padecía claustrofobia, y ella, agorafobia. Era solo por eso que fornicaban en los umbrales.
Desconocimiento
Tú, por supuesto, no lo sabías... pero yo te odiaba. Por eso la furia de aquel domingo. Por eso la bestial manera de sangrarnos las bocas a mordidas, de rasgarnos el cuerpo con las manos. Cada embestida procuraba un desquite... y te empujaba contra el piso, y te enredaba los cabellos, y te rompía con... Leer más →