Te lo advierto, mis besos son letales.
La frase dicha la primera vez como al descuido en algún parque lejano sobrevuela sus recuerdos. Tanto lo había advertido que no le había pasado por la cabeza que se hubiesen olvidado de ella. Se lo había repetido una y otra vez… sus besos eran letales.
Por eso, en aquella madrugada fría, cuando el doctor anunció la muerte repentina de aquel sujeto X, no se sorprendió. No era la primera vez que le sucedía. Había matado ya a un sinnúmero de muchachos y alguna que otra chica desprevenida.
Sus besos eran letales… pero ella siempre lo advertía.
todo un caso para Laura Blake, investigadora privada, que trata de desenmarañar las muertes por besos letales…
Bueno, si me viene a ver yo le ofrezco información. 🙂
Pues si sus besos son letales, no quiero ni pensar otras cosas… 🙄
Saludos.
Por cierto, al saludarla, mejor darle la mano. 😆
Bueno, la mano no es letal… no muchas veces 🙂
hay registros de supervivientes?
cuanto es el tiempo de vida promedio despues del beso?
mmm, que miedo
es una enfermedad rara, en cuanto se da la vuelta empiezan a morir.
y se convierten en fantasmas?
a veces… no sé, tú que andas por ese mundo no podrías averiguarnos?
lo que más disfruté es que esa «matadora» no hace distinción entre géneros…
…genocidio.
generocidio?
que no… que sería suicidio colectivo.
mmmm
a dónde debe ir Laura Blake para que le cuentes esas historias.
¿Al dar la vuelta caen muertos, al igual que la mujer al voltear quedo convertida en estatua de sal?
Laura primero tiene que enseñarme sus credenciales de periodista, de otra manera no revelo mis fuentes. Hay que proteger al electorado 😉
Y no, al dar la vuelta no se convierten en estatuas de sal… la sal es muy amarga para sus propósitos… en todo caso caen convertidos en miel.
labios de flor recién cortada….
me encanta esta frase… puedo cogerla para mi 🙂 ??
menos mal que yo no te besé! me advirtieron antes!… las noticias vuelan!…
jajajajajaja, me duele el hecho de que no quisieras arriesgarte.
Allá tú 😛
toda la vida estaba
en tus pálidos labios…
toda la noche estaba
en mi trémulo vaso…
y yo cerca de ti,
con el vino en la mano,
ni bebí ni besé…
eso pude: eso valgo…
wao… precioso el poema, esa frase final se me hacía conocida.