La religiosa

Ella cree (cuando le conviene) en las señales y clichés de otros tiempos. Consulta poemas lúcidos antes de salir a la calle y jamás cierra los ojos sin persignarse un cuento. Su templo, lleno de libros, la absuelve de cada verso.

La mujer triste

Esa mujer que camina Arrastrando Lentamente Sus tacones Rojos Me recuerda a alguien. Esa cara melancólica Y esas manos Largas Blancas Duras Ya las había visto En alguna parte. Sus piernas Largas Sin final Desaparecen Bajo el borde de un vestido Que no es ni corto Ni largo. Sólo alegre Colorido Que le sienta bien... Leer más →

Ella baila

María baila entre los espejos mientras Ann pretende atrapar el tiempo. María baila. Se mueve a través de las porcelanas chinas y las cortinas de organdí. Baila. El mundo a su alrededor se disipa. Los niños crecen, las mujeres se hacen viejas, las cortinas se deshilachan. A ella no le importa. Baila. El fuego de... Leer más →

La mujer de otro

Andaba sentada en un parque cuando me golpeó en el rostro la historia. Me dió de lleno en el alma. Temblé, como las hojas que arrastra el invierno, y par de gotas frías se deslizaron por mis ojos. Nunca me había sentido una intrusa hasta esa tarde, el tiempo se me escapaba de las manos... Leer más →

Irracionalmente

A veces, cuando camino, me imagino las historias de las personas que se cruzan en mi andar. Una vez, sólo una vez, me invadió tanto la tristeza que, en medio de una parada, comencé a llorar. Me dibujé tan detalladamente la vida de aquella mujer que las lágrimas se me salieron solas. No pude hacer... Leer más →

El santo

Con toda esta algarabía formada en las redes sociales -me dice una amiga- no puedes quedarte atrás. Toma, aquí te paso un cuento de Benedetti. Perdónenme ustedes si les parece poco religioso. Un santo milagroso. Eso era. Las beatas del pueblo juraban que lo habian visto sudar, sangrar y llorar. Desde la capital una agencia... Leer más →

Soy un hámster

Soy un hámster. O al menos eso es lo que me dicen mis amigos. Como, como, como... y no engordo. Ni una libra. ¡Y eso que estoy a dieta desde los 18 años! Desayuno pan todos los días (si pudiera más de uno), almuerzo arroz y frijoles en grandes cantidades y me tomo 3 vasos... Leer más →

Poema sádico

Lo reconozco, de vez en cuando pierdo la calma y ya no escucho, ya no razono, soy ciega y sorda. De vez en cuando porfío y lanzo mil gritos al silencio por cosas que no comprendes o yo no acepto. Y sigo siendo después de todo terca y obstinada, como una niña. A veces, incluso,... Leer más →

Bienvenido el fuego

Allá, lejos, en el mundo de las Marías, el fuego no existe. La luz es apenas una brisa dulce que refresca la noche y las velas, tan úṫiles aquí en la Tierra, se usan solamente con fines decorativos. Cuenta la leyenda que por eso Juana (aquella francesa que llevaba un Arco en su apellido), verdadera... Leer más →

Metafóricamente hablando.

"La insoportable levedad del ser", de Milán Kundera, es uno de esos libros que se hacen necesarios. Narra historias de amor, sexo, traiciones, muerte... narra la vida. Cada línea se convierte en reflexión y cada historia se graba en la memoria. Yo, para no ser egoísta, he querido compartir una pequeña porción del libro. Espero... Leer más →

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